Es el error que más se cuela en textos por lo demás cuidados. Un profesional que jamás escribiría «hicimos un meeting» puede, en la misma página, escribir «estoy seguro que llegará a tiempo» o «me acuerdo de que lo dije», sin notar que acaba de cometer el mismo tipo de falta: usar o quitar una preposición donde la gramática exige lo contrario.
El queísmo y el dequeísmo son dos caras del mismo problema: la preposición «de» delante de la conjunción «que». Uno la omite donde hace falta; el otro la añade donde sobra. Ninguno de los dos avisa: se leen con la misma fluidez que la forma correcta, y por eso sobreviven incluso a varias relecturas del propio autor.
No es un error de vocabulario ni de ortografía. Es un error de régimen verbal: qué preposición exige cada verbo, y ahí no vale la intuición.
Qué es cada uno, sin mezclarlos
DEQUEÍSMO
Consiste en anteponer la preposición «de» a la conjunción «que» cuando el verbo no la exige. «Pienso de que» en vez de «pienso que». El verbo «pensar» no rige «de»; la frase sobra una preposición.
QUEÍSMO
Consiste en omitir la preposición «de» delante de «que» cuando el verbo sí la exige. «Me di cuenta que llegaba tarde» en vez de «me di cuenta de que llegaba tarde». La locución «darse cuenta» rige «de»; quitarla deja la frase coja.
Los dos comparten una causa: el hablante no tiene automatizado el régimen preposicional exacto de cada verbo, y compensa por exceso o por defecto. La RAE los trata como faltas del mismo nivel de gravedad que una falta de concordancia, aunque se perciban como menos visibles.
La prueba que resuelve el 90 % de los casos
Existe un método mecánico, y funciona casi siempre: sustituir toda la oración subordinada («que + verbo») por el pronombre «eso».
Sustituya «que + lo que sigue» por «eso» y lea la frase resultante
Si al sustituir necesita la preposición «de» antes de «eso» («me di cuenta de eso»), entonces el verbo exige «de» y debe llevar «de que»: dequeísmo si se la quita, queísmo si falta. Si «eso» funciona sin preposición («pienso eso», nunca «pienso de eso»), el verbo no la exige y «de que» sobra: eso es dequeísmo.
Aplíquelo a los dos ejemplos anteriores. «Pienso eso» — sin preposición, correcto sin «de». Por tanto «pienso que llegará» es la forma correcta, y «pienso de que llegará» es dequeísmo. «Me di cuenta de eso» — con preposición obligatoria. Por tanto «me di cuenta de que llegaba tarde» es la forma correcta, y «me di cuenta que llegaba tarde» es queísmo.
El dequeísmo: los verbos que no piden «de»
Estos son los verbos y locuciones donde más se añade una preposición que sobra, casi siempre por analogía con otros verbos parecidos que sí la exigen:
| Dequeísmo (incorrecto) | Forma correcta | Por qué |
|---|---|---|
| Pienso de que tiene razón | Pienso que tiene razón | «Pensar eso», sin preposición. |
| Creo de que va a llover | Creo que va a llover | «Creer eso», sin preposición. |
| Estoy seguro de que — espere | Estoy seguro de que llegará | Este sí lleva «de»: «seguro de eso». No es dequeísmo. |
| Espero de que todo salga bien | Espero que todo salga bien | «Esperar eso», sin preposición. |
| Le dijeron de que viniera | Le dijeron que viniera | «Decir eso», sin preposición. |
| Considero de que es injusto | Considero que es injusto | «Considerar eso», sin preposición. |
| El informe indica de que hubo pérdidas | El informe indica que hubo pérdidas | «Indicar eso», sin preposición. |
| Manifestó de que no asistiría | Manifestó que no asistiría | «Manifestar eso», sin preposición. |
El caso «estoy seguro de que» de la tabla no es un error: aparece a propósito, para mostrar que no todo «de que» es dequeísmo. «Seguro» sí rige «de» («seguro de algo»), así que quitarle la preposición sería, en realidad, queísmo. Esta confusión —corregir un «de que» correcto por miedo a caer en dequeísmo— es tan frecuente como el error original.
El queísmo: los verbos que sí piden «de»
Aquí ocurre lo contrario: se omite la preposición que el verbo necesita. Es más difícil de detectar porque la frase «suena» completa igual.
| Queísmo (incorrecto) | Forma correcta | Por qué |
|---|---|---|
| Me di cuenta que era tarde | Me di cuenta de que era tarde | «Darse cuenta de eso», con preposición. |
| Estoy convencido que funcionará | Estoy convencido de que funcionará | «Convencido de eso», con preposición. |
| Se olvidó que tenía cita | Se olvidó de que tenía cita | «Olvidarse de eso», con preposición. |
| Tengo la certeza que es así | Tengo la certeza de que es así | «Certeza de eso», con preposición. |
| Informó que el proceso había fallado —(matiz) | Informó de que el proceso había fallado | «Informar de eso» es lo etimológico; el uso sin «de» está muy extendido y ya se admite. Vea el apartado siguiente. |
| Cabe la posibilidad que ocurra | Cabe la posibilidad de que ocurra | «Posibilidad de eso», con preposición. |
| Advertimos que existe un riesgo —(matiz) | Advertimos de que existe un riesgo | «Advertir de algo» es la forma etimológica; con complemento directo de persona, «advertir que» también es válido. Depende del contexto. |
| No hay duda que tiene razón | No hay duda de que tiene razón | «Duda de eso», con preposición. |
Los verbos que oscilan: donde incluso los correctores dudan
Un grupo reducido de verbos —«informar», «advertir», «avisar», «dudar», «cuidar»— admite las dos construcciones según lo que los siga, y ahí ni la prueba del «eso» resuelve todo por sí sola.
«Informar»: depende de qué lleve al lado
Informar de algo a alguien es la construcción transitiva con complemento de régimen: «Le informamos de que el pedido se retrasó». Informar a alguien de algo con el complemento directo de persona en primer plano también admite «que» sin preposición cuando el complemento directo ya está presente: «Se le informó que debía presentarse» convive con «se le informó de que debía presentarse», y el Diccionario panhispánico de dudas acepta ambas en el uso actual, aunque recomienda mantener la preposición en el registro formal y académico.
«Dudar»: cambia el significado, no solo el registro
«Dudo de que venga» expresa incertidumbre sobre si algo ocurrirá. «Dudo que venga», sin preposición, es más coloquial pero se usa con el mismo sentido en el habla cotidiana de casi toda Hispanoamérica. En un texto académico o jurídico, la forma con «de» es la que corresponde al registro formal.
La regla práctica para estos casos oscilantes: en un texto formal —tesis, informe, contrato, comunicado oficial—, mantenga siempre la preposición etimológica («informar de», «advertir de», «dudar de»). En un texto de registro más coloquial, ambas formas se toleran, pero conviene ser consistente dentro del mismo documento.
Por qué el dequeísmo es más frecuente en ciertos verbos que en otros
El dequeísmo no se distribuye al azar: aparece con mayor frecuencia en verbos de opinión, percepción y comunicación —pensar, creer, decir, comentar, opinar, considerar— precisamente porque conviven en la lengua con otros verbos muy parecidos semánticamente que sí exigen «de» —opinar/tener la opinión de que; pensar/tener la certeza de que—. El hablante generaliza la preposición de un grupo al otro, un fenómeno de ultracorrección: al querer sonar más formal o más cuidadoso, añade una marca gramatical que en ese verbo concreto no corresponde.
Es la misma lógica, invertida, del queísmo: alguien que fue corregido alguna vez por decir «pienso de que» puede sobrecorregir y empezar a quitar el «de» también donde sí hace falta, por miedo a repetir el error. Los dos fenómenos se alimentan entre sí en el mismo hablante.
Verbos y locuciones de referencia rápida
Una lista corta, para consultar sin tener que aplicar la prueba del «eso» cada vez:
- ✓Rigen «de que» (queísmo si se omite) darse cuenta de que, estar seguro de que, estar convencido de que, tener la certeza de que, tener la impresión de que, cabe la posibilidad de que, no hay duda de que, olvidarse de que, alegrarse de que, quejarse de que, enterarse de que, tratarse de que.
- ✗No rigen «de» (dequeísmo si se añade) pensar que, creer que, decir que, opinar que, considerar que, esperar que, suponer que, sostener que, afirmar que, indicar que, señalar que, manifestar que, comentar que, contar que.
Lo que debe recordar
El queísmo y el dequeísmo son errores de régimen verbal, no de estilo: cada verbo tiene una preposición fija que no depende de gusto ni de fluidez.
- Sustituya la subordinada por «eso»: si necesita «de» antes, el verbo la exige; si no, sobra
- Dequeísmo: «pienso de que», «creo de que», «dijo de que» — sobra el «de»
- Queísmo: «me di cuenta que», «estoy convencido que», «me olvidé que» — falta el «de»
- «Informar», «advertir» y «dudar» oscilan; en registro formal, mantenga siempre la preposición
- Ambos errores nacen de la ultracorrección: corregir uno sin verificar puede producir el otro
Preguntas frecuentes sobre queísmo y dequeísmo
¿Qué es el dequeísmo?
El dequeísmo es el uso incorrecto de la preposición «de» antes de la conjunción «que» cuando el verbo no la exige, como en «pienso de que» en lugar de «pienso que». Se detecta sustituyendo la oración subordinada por «eso»: si «eso» no necesita preposición, «de que» tampoco la necesita.
¿Qué es el queísmo?
El queísmo es el error opuesto: omitir la preposición «de» cuando el verbo sí la exige, como en «me di cuenta que» en lugar de «me di cuenta de que». Ocurre con verbos y locuciones que rigen «de», como «darse cuenta de», «estar seguro de» o «tener la certeza de».
¿Cómo saber si un verbo lleva «que» o «de que»?
La prueba más confiable es sustituir toda la oración subordinada por el pronombre «eso». Si la frase resultante necesita «de» antes de «eso» (por ejemplo, «me di cuenta de eso»), el verbo rige «de que». Si «eso» funciona sin preposición («pienso eso»), el verbo rige solo «que», sin «de».
¿«Informar que» o «informar de que»?
Ambas formas se usan en el español actual. «Informar de que» es la construcción etimológica y la recomendada en textos formales y académicos. «Informar que», sin preposición, es muy frecuente, especialmente en América, y el Diccionario panhispánico de dudas la admite, aunque conviene mantener la preposición en registros cuidados.
¿Por qué se comete tanto el dequeísmo en textos por lo demás correctos?
Porque es un error de ultracorrección: se produce cuando el hablante generaliza la preposición «de» de verbos que sí la exigen (como «estar seguro de que») a otros verbos parecidos que no la exigen (como «pensar que»), en un intento de sonar más formal o más preciso.
Detectar cada régimen verbal fuera de lugar en un documento entero exige revisar verbo por verbo, no leer de corrido. Eso es exactamente lo que hace la corrección gramatical. Y si el texto va a defenderse o publicarse, conviene una revisión completa.