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Gramática y sintaxis · · 18 min de lectura

¿Por qué tantos profesionales escriben mal los pronombres relativos? El abuso de «el cual», «quien» y otras falsas construcciones cultas

«El informe, el cual fue remitido al departamento correspondiente, el mismo será evaluado…». Nadie habla así. Sin embargo, muchos profesionales escriben así. Este artículo explica por qué ocurre, qué dice realmente la gramática y cómo recuperar la naturalidad sin perder precisión.

Los pronombres relativos en español: cuándo usar que, quien, el cual y cuyo – guía de Correctexto
Guía rápida para elegir el pronombre relativo adecuado en cada contexto

Hay un tipo de error que no procede del descuido, sino del esfuerzo. Aparece en informes bien intencionados, en tesis defendidas con solvencia, en sentencias redactadas por juristas competentes y en artículos firmados por periodistas con oficio. No es un tropiezo de ortografía ni una falta de concordancia: es una decisión estilística equivocada, tomada con la mejor intención y repetida hasta convertirse en costumbre.

Hablamos del uso de los pronombres relativos. Más concretamente, del reflejo casi automático de sustituir que por el cual, la cual, quien o el mismo siempre que el texto pretende sonar formal. El resultado es un español que nadie habla y que casi nadie lee con gusto: correcto en apariencia, pesado en la práctica.

El abuso del relativo culto no es un problema de ignorancia, sino de inseguridad: se escribe difícil por miedo a que lo fácil parezca pobre.

Este artículo no se limita a enumerar reglas. Su propósito es explicar cómo funciona realmente el sistema de relativos del español, por qué se ha extendido su mal uso incluso entre profesionales con formación universitaria, y qué criterios aplica un corrector de estilo cuando decide entre una forma y otra.

1. Qué son realmente los pronombres relativos

Un pronombre relativo cumple dos funciones a la vez, y ahí reside toda su dificultad. Por un lado, sustituye a un elemento ya mencionado —el llamado antecedente— y evita repetirlo. Por otro, introduce una oración subordinada y desempeña dentro de ella una función sintáctica propia: sujeto, complemento directo, complemento circunstancial, etcétera.

Obsérvese esta pareja de oraciones simples:

La perito redactó el informe. El informe se presentó ayer.
La perito redactó el informe que se presentó ayer.

En la segunda versión, que hace dos cosas simultáneamente: remite a el informe —su antecedente— y funciona como sujeto del verbo se presentó. Esa doble naturaleza, pronominal y conjuntiva, es lo que distingue a los relativos de cualquier otro nexo.

El inventario del español es corto. Los relativos son: que, quien/quienes, cuyo/cuya/cuyos/cuyas, el cual/la cual/los cuales/las cuales, cuanto/cuanta/cuantos/cuantas, y los adverbiales donde, cuando, como.

Concepto clave

Los relativos no son sinónimos intercambiables. Cada uno impone condiciones sobre el tipo de antecedente que admite, sobre su compatibilidad con preposiciones y sobre el registro en que resulta natural. Elegir mal no siempre produce una incorrección: con frecuencia produce algo peor, que es una frase gramaticalmente válida pero estilísticamente torpe.

Especificativas y explicativas: la coma que cambia el sentido

Antes de seguir conviene fijar una distinción que muchos redactores tratan como un asunto de puntuación cuando en realidad es de significado.

Los alumnos que aprobaron recibirán el diploma.
Los alumnos, que aprobaron, recibirán el diploma.

La primera es especificativa: restringe el conjunto. Solo algunos alumnos aprobaron, y solo esos recibirán el diploma. La segunda es explicativa: informa de que todos aprobaron y todos recibirán el diploma. Las dos son correctas; dicen cosas distintas. Poner o quitar esas comas no es un detalle tipográfico: modifica lo que la oración afirma. En un contrato o en una sentencia, esa diferencia tiene consecuencias.

2. Por qué «que» sigue siendo el relativo por excelencia

Existe una idea difundida —nunca formulada explícitamente, pero operativa en muchas redacciones— según la cual que sería una forma pobre, coloquial, propia del habla descuidada, mientras que el cual pertenecería al registro elevado. Esa idea es falsa.

Que es el relativo más antiguo, más frecuente y más versátil del español. Admite antecedentes de persona, de animal, de cosa y de concepto. Funciona como sujeto, como complemento directo y, precedido de artículo, como término de preposición. La Nueva gramática de la lengua española lo describe como el relativo de uso general, y no le atribuye ninguna marca de informalidad.

El perito que firmó el dictamen. (persona, sujeto)
El dictamen que firmó el perito. (cosa, complemento directo)

Un texto profesional bien escrito usa que en la inmensa mayoría de sus oraciones de relativo. No porque el autor renuncie a la precisión, sino porque la precisión no depende del tamaño del nexo.

Escribir «el cual» donde bastaba «que» no eleva el registro: solo añade tres sílabas y una pausa que el lector no necesitaba.

3. El abuso de «el cual»

El fenómeno es reconocible. En cuanto un texto entra en terreno formal —un informe, una tesis, un escrito judicial—, que empieza a desaparecer y su lugar lo ocupa el cual, sin que medie ninguna razón sintáctica.

Se adjunta el documento el cual fue solicitado.
Se adjunta el documento que fue solicitado.
La propuesta la cual presentamos incluye tres fases.
La propuesta que presentamos incluye tres fases.

Además de innecesarias, estas construcciones incurren en un problema añadido: en oraciones especificativas, «el cual» no se admite sin preposición. Es decir, no se trata solo de que suene mal, sino de que la norma lo rechaza. La Nueva gramática es explícita: el relativo compuesto sin preposición queda restringido a las oraciones explicativas.

Regla que casi nadie conoce

«El cual» sin preposición solo es admisible en oraciones explicativas, entre comas: «El informe, el cual firmó el perito, se presentó ayer». En oraciones especificativas —sin comas— es incorrecto: «el informe el cual firmó el perito». Ahí solo cabe «que».

4. Cuándo debe emplearse realmente «el cual»

El cual no es una forma proscrita. Es una herramienta con tres usos legítimos, y en esos contextos resulta insustituible.

a) Después de preposición, sobre todo si es bisílaba o compuesta

Con preposiciones monosílabas (a, de, en, con, por), el español prefiere el sencillo el que. Pero con preposiciones más largas o con locuciones prepositivas, el cual se impone con naturalidad.

El criterio según el que se evaluó el proyecto.
El criterio según el cual se evaluó el proyecto.
La norma conforme a la que se resolvió.
La norma conforme a la cual se resolvió.

b) Para deshacer una ambigüedad

Cuando hay dos antecedentes posibles y que no permite distinguirlos, el relativo compuesto —que sí marca género y número— resuelve la duda.

Revisamos el anexo del contrato que estaba incompleto.
Revisamos el anexo del contrato, el cual estaba incompleto.

En la primera versión no se sabe si lo incompleto era el anexo o el contrato. En la segunda, la concordancia masculina de el cual y la coma señalan el antecedente. Si lo incompleto fuera el contrato, escribiríamos el cual igualmente, pero la ambigüedad persistiría; en ese caso convendría reescribir la frase por completo.

c) En incisos explicativos largos

Cuando entre el antecedente y el relativo se interpone bastante material, el lector puede perder el hilo. Un relativo con marca de género y número le devuelve la referencia.

La resolución del Ministerio de Educación, la cual entró en vigor en enero, modifica los plazos.

5. «Quien» frente a «el cual»: la restricción que casi nadie respeta

Quien tiene una restricción categórica: exige antecedente de persona o de entidad personificada. No admite cosas, ni conceptos, ni instituciones tratadas como objetos.

La empresa quien presentó la oferta.
La empresa que presentó la oferta.

Hay una segunda restricción, menos conocida y muy incumplida: «quien» no puede introducir una oración especificativa sin preposición. No decimos «el perito quien firmó», sino «el perito que firmó». Quien solo aparece libremente en explicativas o precedido de preposición.

Los abogados quienes asistieron firmaron el acta.
Los abogados que asistieron firmaron el acta.
Los abogados, quienes asistieron a la vista, firmaron el acta.
El perito a quien consultamos confirmó el dato.

6. «Cuyo»: el relativo que se está perdiendo

Mientras el cual se usa de más, cuyo se usa de menos. Y su desaparición empobrece el idioma, porque no tiene sustituto directo.

Cuyo es un relativo posesivo. Su particularidad —y la razón de que muchos lo eviten— es que concuerda con lo poseído, no con el poseedor.

La autora cuyos libros fueron premiados. (cuyos → libros)
El edificio cuya fachada restauraron. (cuya → fachada)

Ante la duda, muchos redactores recurren a una perífrasis que la norma rechaza sin matices: el llamado quesuismo.

La autora que sus libros fueron premiados.
La autora cuyos libros fueron premiados.
Advertencia

«Cuyo» no equivale a «del cual» en todos los contextos, ni admite el uso puramente temporal que a veces se le da («llegó a las ocho, cuyo momento aprovechó»). Es posesivo: exige una relación de pertenencia real entre el antecedente y el sustantivo al que acompaña.

7. El abuso de «el mismo»

Si hubiera que señalar una sola construcción como emblema del estilo burocrático, sería esta. El mismo y sus variantes se han convertido en el comodín anafórico de la redacción administrativa.

El contrato fue firmado por el cliente. El mismo será enviado mañana.
El contrato fue firmado por el cliente y se enviará mañana.

El Diccionario panhispánico de dudas es inusualmente directo al respecto: advierte que este empleo de mismo como mero elemento de referencia «no está justificado» y responde a un «prurito de precisión» mal entendido. No es agramatical, pero sí desaconsejable en cualquier texto que aspire a leerse con fluidez.

Lo revelador es que casi siempre existe una solución más breve, y con frecuencia esa solución consiste en no poner nada:

Se recibió la solicitud y se procedió al análisis de la misma.
Se recibió la solicitud y se procedió a analizarla.
El informe se entregó al comité, el cual valoró el mismo favorablemente.
El informe se entregó al comité, que lo valoró favorablemente.

8. La falsa elegancia lingüística: el mecanismo de la hipercorrección

Todos estos errores comparten un origen común, y no es la ignorancia. Es la hipercorrección: el fenómeno por el cual un hablante, al intentar ajustarse a una norma que percibe como prestigiosa, la sobrepasa y produce una forma que la propia norma no admite.

El mecanismo psicolingüístico es sencillo de describir. El redactor asocia complejidad formal con calidad intelectual. De esa premisa deduce que si que es corto y frecuente, y el cual es largo e infrecuente, el segundo debe de ser mejor. La deducción es lógica y es falsa: la frecuencia de una palabra no dice nada sobre su corrección, y la extensión de un nexo no aporta precisión por sí sola.

La hipercorrección delata exactamente aquello que pretendía ocultar: la inseguridad del que escribe.

Conviene subrayar un punto incómodo. Este fenómeno no afecta a quienes escriben poco, sino a quienes escriben con responsabilidad y sin formación sintáctica explícita: al abogado que redacta un escrito importante, al funcionario que firma una resolución, al doctorando que entrega su tesis. Precisamente porque el texto importa, se recurre a lo que suena solemne.

9. La herencia del lenguaje administrativo

Ninguna de estas construcciones se inventó en el vacío. Casi todas proceden de un modelo real: el lenguaje jurídico-administrativo, donde tuvieron —y en parte conservan— una justificación.

En un texto legal, la redundancia referencial no es un defecto: es una garantía. Repetir el sustantivo, marcar el género del relativo o explicitar el antecedente evita interpretaciones divergentes. Un contrato ambiguo se litiga; una sentencia ambigua se recurre.

El problema surge cuando ese modelo se exporta a contextos que no lo necesitan. Un informe de gestión, un artículo de divulgación o el capítulo de una tesis no requieren blindaje jurídico: requieren claridad. Al importar el estilo sin importar sus razones, se hereda el peso sin heredar la función.

Criterio editorial

Antes de mantener una construcción de este tipo, pregúntese si su texto necesita resistir una interpretación adversa ante un tribunal. Si la respuesta es no, el estilo administrativo no le aporta nada: solo le resta lectores.

10. La inseguridad lingüística

Existe una última causa, más difícil de admitir y probablemente la más determinante: muchos profesionales no analizan sintácticamente lo que escriben, porque nunca aprendieron a hacerlo o porque hace décadas que no lo practican.

Sin ese análisis, no hay forma de decidir con criterio. ¿Es especificativa o explicativa? ¿El antecedente es humano? ¿Hay preposición? ¿Cuál es el sujeto de la subordinada? Quien no puede responder a esas preguntas no elige el relativo: lo adivina. Y ante la duda, la estrategia más común es elegir la forma que parece más segura por ser más formal.

De ahí que el remedio no sea memorizar una lista de prohibiciones, sino recuperar el hábito de mirar la oración por dentro.

11. Treinta casos comentados

A continuación se analizan treinta oraciones tomadas de contextos profesionales reales —informes, tesis, escritos administrativos y textos periodísticos—, ligeramente adaptadas. De cada una se ofrece el análisis, la corrección y su motivo.

Casos 1–6 · «el cual» innecesario

Sustitución automática de «que»

Caso 1
Se remite el expediente el cual fue completado ayer.
Se remite el expediente que fue completado ayer.

Oración especificativa sin preposición: el relativo compuesto no se admite en este contexto. Además, «que» basta porque no hay ambigüedad ni antecedente en competencia.

Caso 2
Los datos los cuales analizamos provienen del censo.
Los datos que analizamos provienen del censo.

Mismo error. «Los cuales» funciona aquí como complemento directo de «analizamos» en una especificativa, posición reservada a «que».

Caso 3
La metodología la cual se describe en el capítulo dos.
La metodología que se describe en el capítulo dos.

Frecuente en tesis. La forma compuesta añade dos sílabas y ninguna información.

Caso 4
El testigo el cual declaró primero se contradijo.
El testigo que declaró primero se contradijo.

Antecedente humano y oración especificativa: corresponde «que». Ni «el cual» ni «quien» son admisibles sin comas.

Caso 5
Las medidas las cuales adoptó el consejo entraron en vigor.
Las medidas que adoptó el consejo entraron en vigor.

La concordancia de «las cuales» no resuelve ninguna ambigüedad, porque «el consejo» es singular y no compite como antecedente.

Caso 6
Adjuntamos la factura la cual detalla los conceptos.
Adjuntamos la factura, que detalla los conceptos.

Si la intención era explicativa, basta la coma y «que». El relativo compuesto sigue siendo innecesario.

Casos 7–12 · «el cual» justificado

Cuándo el relativo compuesto es la mejor opción

Caso 7
El principio en base al que se resolvió el caso.
El principio con arreglo al cual se resolvió el caso.

Doble corrección: la locución «en base a» es censurada por la norma, y con locución prepositiva el relativo compuesto es el natural.

Caso 8
La ley de acuerdo a la que se dictó la sentencia.
La ley de acuerdo con la cual se dictó la sentencia.

«De acuerdo con», no «de acuerdo a»; y locución prepositiva más relativo compuesto.

Caso 9
La comisión ante la cual comparecieron los peritos.

Correcto. «Ante» es bisílaba y pide el relativo compuesto: «ante la que» resultaría forzado.

Caso 10
El período durante el cual se suspendieron los plazos.

Correcto. Con «durante», el relativo compuesto es la forma asentada.

Caso 11
Revisamos la cláusula del anexo que era abusiva.
Revisamos la cláusula del anexo, la cual era abusiva.

Aquí «que» dejaba en duda si lo abusivo era la cláusula o el anexo. La concordancia femenina de «la cual» lo resuelve.

Caso 12
El acuerdo del consejo de administración, el cual se firmó en marzo, sigue vigente.

Inciso largo con dos antecedentes posibles. El relativo compuesto ancla la referencia en «el acuerdo».

Casos 13–18 · «quien» mal empleado

La restricción del antecedente humano

Caso 13
La institución quien emitió el certificado.
La institución que emitió el certificado.

«Quien» exige antecedente de persona. Una institución, aunque la formen personas, es gramaticalmente una cosa.

Caso 14
Fue el tribunal quien dictó la medida.
Fue el tribunal el que dictó la medida.

Mismo problema en una construcción enfática. «El que» resuelve sin violar la restricción.

Caso 15
Los estudiantes quienes entregaron a tiempo aprobaron.
Los estudiantes que entregaron a tiempo aprobaron.

Especificativa sin preposición: «quien» no cabe aunque el antecedente sea humano.

Caso 16
Los estudiantes, quienes entregaron a tiempo, aprobaron.

Correcto, pero cambia el sentido: ahora todos entregaron a tiempo y todos aprobaron.

Caso 17
El autor de quien su obra fue traducida.
El autor cuya obra fue traducida.

Perífrasis posesiva innecesaria. El español dispone de un relativo específico para la posesión.

Caso 18
La perito a quien encargamos el dictamen.

Correcto: antecedente humano y preposición. Aquí «quien» es preferible a «que».

Casos 19–24 · «el mismo» anafórico

El comodín de la redacción administrativa

Caso 19
Se aprobó el presupuesto. El mismo entrará en vigor en enero.
Se aprobó el presupuesto, que entrará en vigor en enero.

Una oración de relativo sustituye dos frases y elimina el anafórico.

Caso 20
Recibida la solicitud, se procederá al estudio de la misma.
Recibida la solicitud, se procederá a estudiarla.

El pronombre átono «la» hace el trabajo con dos letras.

Caso 21
Se adjunta el informe y copia del mismo.
Se adjunta el informe y una copia.

La referencia se sobreentiende; explicitarla no añade precisión.

Caso 22
Los alumnos deberán entregar el trabajo. La calificación del mismo será individual.
Los alumnos deberán entregar el trabajo, cuya calificación será individual.

«Cuyo» expresa la posesión con exactitud y funde las dos oraciones.

Caso 23
Se convocó la reunión y en la misma se trataron dos puntos.
Se convocó la reunión, en la que se trataron dos puntos.

Con preposición, el relativo es la solución natural.

Caso 24
Firmaron el mismo documento que el año pasado.

Correcto: aquí «mismo» es un adjetivo identificativo con su valor pleno, no un sustituto pronominal.

Casos 25–30 · Otros errores del sistema

Quesuismo, dequeísmo y relativos adverbiales

Caso 25
La empresa que su sede está en Santiago.
La empresa cuya sede está en Santiago.

Quesuismo. La perífrasis es una marca clara de registro descuidado.

Caso 26
El motivo de que se suspendió la sesión.
El motivo por el cual se suspendió la sesión.

La preposición correcta es causal, no «de». Aquí el relativo compuesto está plenamente justificado.

Caso 27
El lugar en donde se celebró el acto.
El lugar donde se celebró el acto.

«Donde» ya incorpora el valor locativo; la preposición es redundante.

Caso 28
Fue en 2020 cuando que se aprobó la norma.
Fue en 2020 cuando se aprobó la norma.

Duplicación de nexo, frecuente en la lengua oral y sin cabida en la escrita.

Caso 29
Los expedientes, los cuales los revisamos ayer, están completos.
Los expedientes, que revisamos ayer, están completos.

El relativo ya funciona como complemento directo: añadir «los» lo duplica.

Caso 30
Se trata de una situación la cual requiere de análisis.
Se trata de una situación que requiere análisis.

Dos correcciones: relativo compuesto improcedente en especificativa, y «requerir» es transitivo, no exige preposición.

12. Tabla comparativa de los relativos

Relativo Antecedente Restricciones Registro Error frecuente
que Persona, animal, cosa, concepto Prácticamente ninguna. Con preposición requiere artículo: «en el que» General, todos los niveles Evitarlo por parecer poco culto
quien / quienes Solo persona o entidad personificada No admite especificativas sin preposición Culto y neutro «La empresa quien…»
el cual Persona, animal, cosa No admite especificativas sin preposición Formal, escrito Sustituir a «que» sin motivo
cuyo / cuya Persona, animal, cosa Concuerda con lo poseído, no con el poseedor Culto, plenamente vigente Sustituirlo por «que su» (quesuismo)
donde Lugar Ya incluye el valor locativo General «En donde» redundante
cuando Tiempo No se combina con otro nexo General «Cuando que»
cuanto Cantidad Sin antecedente expreso Culto, poco frecuente Confundirlo con «todo lo que»

13. Cómo decide un corrector profesional

Ante una oración de relativo, un corrector con formación filológica no consulta una lista: aplica una secuencia de preguntas. El orden importa, porque cada respuesta descarta opciones.

  • 1.¿La oración es especificativa o explicativa?Si es especificativa y no hay preposición, la respuesta está cerrada: «que». Ni «el cual» ni «quien» son admisibles.
  • 2.¿Hay preposición?Si la hay y es monosílaba, «el que» suele bastar. Si es bisílaba o forma parte de una locución, «el cual» es la opción natural.
  • 3.¿El antecedente es humano?Solo entonces entra «quien» en la baraja, y aun así con las restricciones ya vistas.
  • 4.¿Existe ambigüedad real?Si dos antecedentes compiten y difieren en género o número, el relativo compuesto la resuelve. Si no compiten, no hace falta.
  • 5.¿Hay una relación de posesión?Si el sentido es «de él», «de ella», «de ellos», corresponde «cuyo». Nunca «que su».
  • 6.¿Se puede suprimir la subordinada?Muchas veces la mejor corrección no es cambiar el relativo, sino reescribir la frase sin él.

La última pregunta es la más productiva: no «¿qué relativo pongo?», sino «¿necesito de verdad una oración de relativo aquí?».

14. Consejos prácticos

  • Use «que» por defectoParta siempre de la forma sencilla y cámbiela solo si una razón concreta lo exige. La carga de la prueba recae sobre el relativo largo, no sobre el corto.
  • Lea la frase en voz altaSi no la diría así hablando con un colega culto, probablemente no deba escribirla así. La lengua oral formal es un buen filtro contra la hipercorrección.
  • Busque «el mismo» y «la misma» en su documentoRevise cada aparición. En la mayoría de los casos podrá suprimirla o sustituirla por un pronombre átono.
  • Compruebe las comas de sus relativasAntes de discutir qué relativo usar, asegúrese de que la puntuación dice lo que usted quiere decir.
  • Recupere «cuyo»Es preciso, breve y plenamente vigente. Evitarlo por inseguridad empobrece el texto y suele conducir al quesuismo.
  • Reserve el estilo administrativo para los documentos administrativosUn informe de gestión no gana autoridad por parecer una resolución ministerial.

15. Conclusión

La precisión no se mide en sílabas

El abuso de «el cual», «quien» y «el mismo» no procede del desconocimiento de las reglas, sino de una creencia equivocada sobre qué hace culto a un texto. La buena escritura profesional no consiste en emplear palabras más difíciles, sino en seleccionar la estructura más precisa, natural y adecuada para cada contexto. Un texto que se lee sin esfuerzo no es un texto simple: es un texto en el que alguien hizo el trabajo de pensar la sintaxis para que el lector no tenga que hacerlo.

Recuperar el uso natural de los relativos no exige memorizar excepciones. Exige volver a mirar la oración: identificar el antecedente, decidir si la subordinada restringe o explica, comprobar si hay preposición y preguntarse si la construcción resiste una lectura en voz alta. Esas cuatro operaciones resuelven la inmensa mayoría de los casos.

Y cuando la duda persiste, conviene recordar la solución que casi nunca se contempla: reescribir la frase sin relativo. Con frecuencia es la mejor de todas.

Preguntas frecuentes

«Que» es el relativo por defecto y sirve para casi todos los contextos. «El cual» solo resulta necesario después de preposición —sobre todo bisílaba o compuesta—, para deshacer una ambigüedad entre dos antecedentes posibles, o en incisos explicativos largos. Fuera de esos casos, alarga la frase sin aportar precisión. Y recuerde: en oraciones especificativas sin preposición, «el cual» no es simplemente pesado, es incorrecto.
No es agramatical, pero sí desaconsejable. El Diccionario panhispánico de dudas advierte que este uso «no está justificado» y responde a un prurito de precisión mal entendido. La solución suele ser un pronombre átono («analizarla»), una oración de relativo («que se enviará mañana») o simplemente suprimirlo.
No. «Quien» exige antecedente de persona o entidad personificada. «La empresa quien presentó la oferta» es incorrecto; debe decirse «la empresa que presentó la oferta». En construcciones enfáticas, la alternativa es «el que»: «fue el tribunal el que dictó la medida».
Porque exige un análisis que muchos redactores ya no realizan con soltura: «cuyo» concuerda con lo poseído, no con el poseedor. En «la autora cuyos libros premiaron», «cuyos» concuerda con «libros». Ante la duda, se recurre a perífrasis como «que su», que constituyen un error conocido como quesuismo.
No. La formalidad depende de la precisión de los enunciados, no de la longitud de los conectores. Sustituir sistemáticamente «que» por «el cual» produce hipercorrección: el lector percibe esfuerzo, no autoridad. En redacción jurídica esa sustitución está tan extendida que se ha convertido en marca de estilo burocrático más que de rigor.
Por la coma y por el significado. La especificativa restringe el antecedente y no lleva comas: «los alumnos que aprobaron recibirán el diploma» (solo algunos). La explicativa añade información sobre todo el antecedente y va entre comas: «los alumnos, que aprobaron, recibirán el diploma» (todos). No es un matiz de puntuación: cambia lo que la oración afirma.

Si le interesa profundizar, puede continuar con nuestros artículos sobre la concordancia entre sujeto y verbo, las estructuras complejas de la oración y en qué consiste la corrección de estilo.

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