El punto de partida de esta guía es una comprobación que cualquiera puede hacer. Tome este párrafo, típico de una convocatoria pública:
Treinta y una palabras, seis desdoblamientos y un lector agotado. Ahora la misma instrucción escrita de otro modo:
Quince palabras. Ni un solo masculino genérico y ni una sola duplicación. Es más corta, más precisa y más inclusiva que la primera, y está construida íntegramente con recursos que la gramática académica recoge. Esta guía trata de cómo se hace eso de forma sistemática.
Escribir de forma inclusiva no consiste en añadir femeninos. Consiste en dejar de nombrar el género cuando el género no es la información.
Paso previo: la hoja de estilo
Antes de escribir la primera línea hay que responder seis preguntas y dejar la respuesta escrita en un documento de media página. Sin esto, la coherencia se pierde hacia la página treinta y hay que rehacer el trabajo entero.
1. ¿Existe un manual obligatorio del organismo destinatario?
Si lo hay, manda. Todas las decisiones siguientes quedan subordinadas a él.
2. ¿Se admite el desdoblamiento y en qué posiciones?
Recomendación por defecto: solo allí donde la distinción entre los dos grupos sea información real, que es el único supuesto que la norma da por justificado. En el saludo el uso lo tolera, aunque la Academia lo siga considerando innecesario. Nunca dentro del cuerpo del texto ni en cadena.
3. ¿Qué colectivos fijos se van a usar?
Haga la lista antes de empezar: los profesores → el profesorado; los empleados → el personal; el director → la dirección. Que la decisión no se tome dos veces.
4. ¿Qué se hace en tablas, formularios y encabezados?
Fórmula neutra más corta, siempre. Es donde todo sistema se rompe primero.
5. ¿Lleva cláusula de género?
Solo en documentos con efectos jurídicos, y con la redacción que verá más abajo.
6. ¿Quién revisa la coherencia al final?
Una persona, una pasada completa, con la hoja de estilo delante. No basta con buscar y reemplazar.
Los doce recursos
Son los que el idioma ya tiene. Los doce están recogidos en la gramática y el diccionario académicos: ninguno exige forzar la norma, inventar un morfema ni introducir un signo ajeno a la escritura.
Sustantivos colectivos
Un singular que designa al grupo entero. Su ventaja es doble: no marca género y deja toda la concordancia posterior en singular, con lo que el párrafo se aligera.
Repertorio: el profesorado, el alumnado, el estudiantado, la ciudadanía, el personal, la plantilla, la población, el funcionariado, la clientela, el electorado, el vecindario, la judicatura, el campesinado, la infancia, la juventud, el empresariado.
El órgano en lugar de la persona
Cuando quien actúa lo hace en calidad de cargo, nombre el cargo como institución y no como individuo. En documentos administrativos suele ser además más preciso.
Repertorio: la dirección, la coordinación, la secretaría, la gerencia, la presidencia, la jefatura, la rectoría, el decanato, la supervisión, la tesorería, la administración.
Perífrasis con «persona»
Persona es un epiceno que designa a cualquier individuo. Muy útil en textos administrativos, pero exige dosificación: en exceso produce prosa burocrática.
Sustantivos epicenos y comunes en cuanto al género
Los epicenos tienen un solo género gramatical y designan a cualquiera: persona, víctima, criatura, personaje, ser humano. Los comunes tienen forma única y cambian solo el artículo: estudiante, profesional, representante, docente, especialista, colega, testigo, gerente. En plural, el artículo puede evitarse.
El relativo «quien / quienes»
Sustituye a un sintagma completo y además acorta. Es probablemente el recurso más elegante de los doce.
Construcciones impersonales con «se»
Elimina el sujeto sin que la instrucción pierda claridad. Es la solución estándar de la redacción normativa.
Pasiva refleja y pasiva perifrástica
Desplaza el foco a la acción. Úsela con moderación: abusar de la pasiva produce el efecto contrario al que se busca, que es la claridad.
La segunda persona
El mejor recurso de todos cuando el texto se dirige directamente a alguien: formularios, instrucciones, correos, cartas. No hay género que resolver porque no hay tercera persona que nombrar.
Infinitivo e imperativo en instrucciones
En listas de pasos, requisitos y procedimientos, el verbo no conjugado resuelve el problema y además es más breve.
Omisión del determinante
En plural, el sustantivo común puede aparecer sin artículo. Un ajuste mínimo que resuelve muchas frases.
Sustitución por adjetivo o por el ámbito
Cuando lo que importa es la cualidad y no la persona, nombre la cualidad.
Reformulación completa de la oración
El recurso final, y el que más oficio exige. Cuando ninguno de los once anteriores encaja, reescriba la frase entera cambiando el sujeto o el punto de vista. Casi siempre queda mejor que el original.
Cuarenta sustituciones listas para usar
Copie esta tabla en su hoja de estilo. Resuelve la mayor parte de las decisiones repetitivas de un documento institucional.
| En lugar de | Escriba |
|---|---|
| Los profesores | El profesorado / el equipo docente |
| Los alumnos | El alumnado / el estudiantado |
| Los ciudadanos | La ciudadanía |
| Los empleados | El personal / la plantilla |
| Los trabajadores | La plantilla / el personal |
| Los funcionarios | El funcionariado / el personal de la Administración |
| El director | La dirección |
| El coordinador | La coordinación |
| El secretario | La secretaría |
| El jefe de área | La jefatura de área |
| El presidente | La presidencia |
| El solicitante | La persona solicitante / quien solicita |
| El interesado | La parte interesada |
| Los beneficiarios | Las personas beneficiarias |
| Los usuarios | Las personas usuarias / la clientela |
| Los clientes | La clientela |
| Los pacientes | Las personas atendidas |
| Los candidatos | Las personas candidatas / quienes se presenten |
| Los aspirantes | Las personas aspirantes |
| Los participantes | Las personas participantes / quienes participen |
| Los asistentes | El público asistente |
| Los inscritos | Las personas inscritas |
| Los responsables | El equipo responsable / quienes tengan la responsabilidad |
| Los abogados | Los profesionales del derecho / la representación legal |
| Los médicos | El personal médico / el cuerpo médico |
| Los investigadores | El equipo investigador |
| Los expertos | El equipo especialista / la asesoría técnica |
| Los vecinos | El vecindario |
| Los padres (del alumno) | La familia / las familias |
| Los niños | La infancia / la población infantil |
| Los jóvenes | La juventud / la población joven |
| Los ancianos | Las personas mayores |
| Los electores | El electorado |
| Los empresarios | El empresariado / el sector empresarial |
| Los lectores | El público lector |
| El hombre (la humanidad) | La humanidad / el ser humano / la especie humana |
| Los derechos del trabajador | Los derechos laborales |
| La opinión de los ciudadanos | La opinión pública |
| Dirigido a los interesados | Dirigido a quienes tengan interés |
| Nombre del solicitante | Nombre (en formularios) |
Formularios, tablas y encabezados
Es el punto donde casi todos los documentos se delatan. El espacio es mínimo, no cabe ninguna fórmula larga y el redactor abandona el sistema sin darse cuenta.
| Elemento | Evite | Use |
|---|---|---|
| Campo de formulario | Nombre del/de la solicitante | Nombre |
| Campo de firma | Firma del solicitante o solicitante | Firma |
| Encabezado de tabla | N.º de inscritos e inscritas | Personas inscritas |
| Encabezado de tabla | Alumnos/as aprobados/as | Aprobados (total) |
| Rótulo de gráfico | Trabajadores y trabajadoras por edad | Plantilla por edad |
| Título de sección | Obligaciones de los usuarios y las usuarias | Obligaciones de uso |
| Casilla de selección | Soy alumno / Soy alumna | Estudiante |
| Índice | Derechos de los y las pacientes | Derechos de la persona atendida |
La cláusula de género
En reglamentos, contratos y textos con efectos jurídicos es habitual incluir al principio una fórmula que declare el alcance de las menciones en masculino. Sirve para cerrar el flanco interpretativo sin castigar la legibilidad de las cien páginas siguientes.
Dos advertencias sobre su uso, porque suele emplearse mal:
- 1No es un permiso para escribir sin cuidado. La cláusula resuelve la referencia jurídica, no la calidad del texto. Si un párrafo puede escribirse con fórmulas neutras, escríbalo así igualmente.
- 2No la ponga si el documento no la necesita. En una memoria, un boletín o una campaña, la cláusula suena a excusa. Ahí lo que corresponde es redactar bien desde la primera línea.
Los cuatro riesgos del abuso
Estos recursos son buenos, pero llevados al extremo producen un texto peor que el que se quería corregir. Un corrector profesional vigila estos cuatro efectos con la misma atención que los desdoblamientos.
La abstracción
Cuando todo son funciones y órganos, desaparecen las personas. Un texto sobre educación en el que nunca aparece nadie que enseñe ni nadie que aprenda ha perdido algo importante.
La monotonía
«El alumnado» repetido cuarenta veces cansa tanto como «los alumnos y las alumnas» repetido cuarenta veces. Alterne entre los doce recursos: el remedio contra la repetición es la variedad, no el colectivo.
La imprecisión
«La dirección autorizará» oculta quién autoriza. En un procedimiento donde importa saber a quién dirigirse o a quién exigir responsabilidad, la fórmula neutra puede estar borrando información necesaria.
La prueba: si un lector tiene que preguntar «¿pero quién exactamente?», el recurso está mal aplicado.
La burocratización
Es la suma de los tres anteriores. El texto es correcto, es inclusivo, es normativo… y nadie lo lee. Ese resultado no es un éxito editorial: es un fracaso comunicativo con buena ortografía.
Elija en cada frase el recurso que produzca la versión más corta y más clara. Si la solución inclusiva es también la mejor redacción posible, la ha encontrado. Si es más larga, más vaga o más difícil de leer que la original, siga buscando: casi siempre queda otra.
Lista de comprobación antes de entregar
Diez verificaciones sobre el documento terminado
- Coherencia global. ¿Se aplica el mismo criterio en la página 3 y en la página 90?
- Tablas y encabezados. ¿Se mantuvo el sistema también ahí, o se abandonó por falta de espacio?
- Duplicaciones. ¿Queda alguna fuera de los casos en que la distinción es información, más el saludo? ¿Algún «los y las»?
- Concordancias. En las duplicaciones que se conserven, ¿el adjetivo va en masculino plural?
- Salto semántico. ¿Algún genérico queda desmentido después por una mención a «sus esposas» o similar?
- Cargos femeninos. ¿Las mujeres identificadas aparecen como «la jueza», «la ministra», «la ingeniera»?
- Accesibilidad. ¿Queda alguna arroba, equis o barra en prosa continua? ¿El texto se puede leer en voz alta de principio a fin?
- Abstracción. ¿Aparecen personas en el texto o solo funciones y órganos?
- Repetición. ¿Se repite el mismo colectivo más de tres veces en la misma página?
- Precisión. ¿Alguna fórmula neutra oculta a un responsable que debía quedar identificado?
Preguntas frecuentes
La conclusión de la serie
El debate público sobre el lenguaje inclusivo se ha planteado casi siempre como una elección entre dos malas opciones: duplicar cada sintagma o no cambiar nada. La práctica editorial demuestra que esa disyuntiva es falsa. El español dispone de doce recursos que producen textos inclusivos, normativos, accesibles y más breves que el original —y que, además, suelen ser sencillamente mejor prosa. Escribir así no exige tomar partido en ninguna discusión: exige conocer el idioma y decidir antes de empezar. Escriba la hoja de estilo, elija los recursos, sosténgalos hasta la última página y revise con la lista de comprobación. El resto es oficio.
Fuentes académicas
Todo lo que este artículo recomienda está recogido en las obras normativas de la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española:
- →Nueva gramática de la lengua española (RAE y ASALE, 2009). Descripción del género como categoría gramatical y del masculino como término no marcado.
- →Ortografía de la lengua española (RAE y ASALE, 2010). Condición de la arroba como signo ajeno al sistema lingüístico.
- →Diccionario panhispánico de dudas (RAE y ASALE). Entrada «género», sobre desdoblamientos, concordancia y femeninos de profesiones.
- →Libro de estilo de la lengua española según la norma panhispánica (RAE y ASALE, 2018). Tratamiento de la arroba, la «x» y la «e».
- →«Sexismo lingüístico y visibilidad de la mujer», Ignacio Bosque. Informe avalado por el pleno de la RAE, 2012.
- →Informe sobre el lenguaje inclusivo y cuestiones conexas. Aprobado por el pleno de la RAE en enero de 2020.
Esta guía cierra la serie: qué dice realmente la RAE, si el masculino genérico excluye a las mujeres, los desdoblamientos de género y tod@s, todxs y todes. Relacionados: cómo redactar informes profesionales, la concordancia entre sujeto y verbo y qué es la corrección de estilo.