Escribimos con corrección cuando cada elemento de la oración cumple su función y se relaciona adecuadamente con los demás. Uno de esos vínculos fundamentales es el que une al sujeto con el verbo: ambos deben coincidir en persona y número. Cuando esa coincidencia se rompe, estamos ante un error de concordancia verbal, también llamado discordancia entre sujeto y verbo.
Este tipo de falta es más frecuente de lo que parece. Aparece en tesis universitarias, en informes corporativos, en textos periodísticos y en documentos legales. A veces se cuela porque el hablante sigue el ritmo natural de la lengua oral; otras, porque la distancia entre el sujeto y el verbo produce confusión; y en algunos casos, porque los hablantes aplican reglas del español coloquial que no tienen vigencia en la norma escrita.
En este artículo analizamos en profundidad los errores de concordancia verbal más comunes en español, con especial atención a aquellos que abundan en los textos académicos y profesionales del mundo hispanohablante. Cada caso incluye la regla correspondiente, ejemplos contrastivos y la explicación del por qué.
«El verbo es el corazón de la oración. Si late a un ritmo distinto al del sujeto, toda la frase pierde coherencia.»
La regla fundamental: qué es la concordancia verbal
La concordancia es el mecanismo gramatical por el que ciertas palabras adaptan su forma para armonizar con otras. En el caso del verbo y el sujeto, la concordancia exige que el verbo reproduzca la persona y el número del sujeto:
- →Primera persona singular: Yo escribo / Yo escribía
- →Segunda persona singular: Tú escribes / Tú escribías
- →Tercera persona singular: Él / Ella / Usted escribe
- →Primera persona plural: Nosotros escribimos
- →Tercera persona plural: Ellos / Ellas / Ustedes escriben
La dificultad surge cuando el sujeto no es un pronombre personal sino un sustantivo, un sintagma nominal o una construcción compleja. En esos casos, localizar el sujeto real —y no dejarse llevar por la palabra más próxima al verbo— es el primer paso para escribir con corrección.
El verbo siempre concuerda con su sujeto gramatical, no con el complemento más cercano, no con la palabra que suena más lógica y no con la cantidad de referentes a la que alude la frase. El sujeto gramatical manda.
Error 1: «Haber» impersonal conjugado en plural
Este es, sin duda, el error de concordancia más extendido en todo el ámbito hispanohablante. Afecta al verbo haber cuando se usa en su función impersonal, es decir, para indicar existencia o presencia de algo o alguien.
Cuando haber es impersonal, carece de sujeto gramatical. El sustantivo que lo acompaña —«personas», «problemas», «soluciones»— no es el sujeto, sino el complemento directo. Por tanto, el verbo siempre debe ir en singular, independientemente del número del complemento.
«Haber» impersonal en plural
La regla aplica a todos los tiempos verbales: hay, hubo, había, habrá, habría, haya, hubiera, habrá habido... siempre en singular cuando haber es impersonal.
¿Por qué ocurre este error tan a menudo? La respuesta está en la lógica del hablante: si estamos hablando de «muchos errores» o «tres propuestas», parece natural usar un verbo en plural. Pero esa intuición choca con la gramática, que no reconoce sujeto en estas construcciones y, por tanto, no admite la concordancia.
Es útil la prueba del singular: si podemos sustituir el sustantivo por uno singular sin cambiar la estructura («hubo un error»), confirmamos que ese sustantivo es complemento directo y que el verbo va invariablemente en singular.
Error 2: Sustantivos colectivos con verbo en plural
Los sustantivos colectivos son palabras que, en singular, designan un conjunto de seres o cosas: gente, multitud, muchedumbre, equipo, comité, jurado, junta, claustro, tripulación, banda, ejército, audiencia. Gramaticalmente son sustantivos singulares, y en español normativo exigen verbo en singular.
Colectivos con verbo en plural
El error se produce porque el hablante piensa en los individuos que forman el colectivo, no en la palabra que los designa. Gramaticalmente, sin embargo, la palabra «gente» o «equipo» es singular y rige verbo singular.
Existe una excepción interesante: cuando el colectivo va seguido de un complemento en plural («un grupo de estudiantes», «una multitud de personas»), la norma acepta tanto el singular como el plural, aunque prefiere el singular: «un grupo de estudiantes decidió / decidieron protestar». En textos académicos, aplique siempre el singular para evitar cualquier objeción.
Error 3: Sujeto compuesto con «y» — siempre plural
Cuando dos o más sujetos se unen mediante la conjunción y, forman un sujeto compuesto y el verbo debe ir en plural. La lógica es sencilla: A + B = más de uno.
Sujeto compuesto con «y» — verbo en singular
Excepción: cuando los elementos coordinados se conciben como una unidad semántica indisociable, puede usarse el singular: «La entrada y salida de mercancía fue registrada». Pero en la mayoría de los contextos, la pluralidad prevalece.
Error 4: Sujetos unidos por «o» o «ni» — la concordancia depende del contexto
La conjunción o presenta un caso más complejo. Cuando los sujetos unidos por o son intercambiables y la oración excluye una alternativa, el verbo puede ir en singular o plural según la intención del hablante:
Concordancia con «o» y «ni»
En la escritura académica, cuando haya duda, use el plural con «ni» y el singular con «o» exclusivo (una sola alternativa posible). Con «o» inclusivo (varias posibilidades simultáneas), prefiera el plural.
Error 5: El sujeto separado del verbo — el error de proximidad
Uno de los errores de concordancia más difíciles de detectar es el que llamamos error de proximidad: el verbo concuerda con la palabra más cercana a él, en lugar de con el sujeto real de la oración. Suele ocurrir cuando entre el sujeto y el verbo se interpone un complemento con un núcleo de distinto número.
El verbo concuerda con el complemento más próximo, no con el sujeto
Técnica de detección: aísle el núcleo del sujeto eliminando los complementos. En «el análisis de los datos secundarios», el núcleo es «el análisis» (singular), y el verbo debe ser «fue».
Este error es particularmente frecuente en textos académicos porque las oraciones son largas y el sujeto suele llevar varios complementos especificativos. La solución es siempre la misma: identifique el núcleo del sujeto, ignore los complementos y conjugue el verbo conforme a ese núcleo.
Error 6: «La mayoría de», «la mitad de», porcentajes y fraccionarios
Las expresiones cuantificadoras son un campo especialmente delicado de la concordancia. Se trata de construcciones como la mayoría de, la mitad de, gran parte de, la totalidad de, el resto de, el 60 % de, tres cuartas partes de, seguidas de un sustantivo en plural.
Concordancia con cuantificadores y porcentajes
Cuando el sustantivo que sigue al cuantificador está en singular, el verbo debe ir obligatoriamente en singular: «la mitad del texto está revisada». Con sustantivos en plural, ambas formas son válidas, aunque en textos formales se prefiere el singular para mayor precisión normativa.
| Expresión cuantificadora | Verbo recomendado | Ejemplo correcto |
|---|---|---|
| La mayoría de los + plural | Singular (preferido) | La mayoría de los datos fue procesada. |
| Gran parte de los + plural | Singular (preferido) | Gran parte de los capítulos está revisada. |
| El X % de los + plural | Singular o plural | El 40 % de los participantes respondió. |
| La mitad de los + plural | Singular o plural | La mitad de los encuestados eligió la primera opción. |
| La totalidad de los + plural | Singular | La totalidad de los documentos fue revisada. |
| Uno de los + plural | Singular | Uno de los factores determinó el resultado. |
Error 7: La pasiva refleja con «se» — «se vende» vs. «se venden»
El uso de se en español da lugar a dos construcciones distintas que se confunden con frecuencia: la pasiva refleja y la oración impersonal. Distinguirlas es clave para la concordancia verbal.
En la pasiva refleja, el sustantivo que acompaña al verbo actúa como sujeto gramatical y el verbo debe concordar con él:
Pasiva refleja: «se» con verbo que no concuerda
La prueba es sencilla: si el sustantivo puede ser sujeto de una oración pasiva («Las casas son vendidas»), entonces se trata de pasiva refleja y el verbo debe concordar en plural.
La oración impersonal con «se», en cambio, no tiene sujeto y el verbo siempre va en tercera persona singular: «Se vive bien aquí», «Se trabaja duro en esta empresa», «Se habla español». En estas construcciones no hay sustantivo que pueda ser el sujeto pasivo.
Error 8: El verbo antes que el sujeto — la inversión sintáctica
En español, el orden canónico es sujeto-verbo-complemento, pero la inversión (verbo-sujeto) es frecuente y completamente válida. Lo que no cambia es la obligación de concordar. Muchos escritores, al poner el verbo antes del sujeto, pierden el hilo y conjugan el verbo como si su sujeto fuera el elemento más próximo anterior.
Inversión sintáctica: verbo-sujeto sin concordancia
Estrategia: antes de conjugar el verbo, localice siempre el sujeto real. Si está pospuesto, identifíquelo, determine su número y conjugue el verbo de acuerdo con esa información.
Error 9: Sujetos con aposición o inciso
Un error más sutil ocurre cuando el sujeto lleva una aposición o inciso —información añadida entre comas— y el verbo concuerda con el elemento dentro del inciso en vez de con el sujeto principal.
El verbo concuerda con la aposición, no con el sujeto
Las construcciones «junto con», «así como», «además de», «acompañado de» no crean sujetos compuestos: el sujeto sigue siendo el término principal, y el verbo concuerda solo con él.
Error 10: Concordancia en oraciones de relativo
Las oraciones de relativo introducidas por que, quien, quienes, el que, los que, la que, las que también generan errores de concordancia. El verbo de la oración relativa debe concordar con el antecedente al que se refiere el pronombre relativo.
Concordancia en oraciones de relativo
Con «quien» referido a «yo»: el verbo puede ir en tercera persona singular («yo soy quien decide») o en primera persona («yo soy quien decido»). Ambas son correctas. Lo incorrecto es la tercera plural: «*yo soy quien deciden».
Tabla de referencia rápida
El siguiente cuadro resume los casos más frecuentes para que pueda consultarlos al revisar sus textos:
| Tipo de sujeto | Concordancia | Ejemplo correcto |
|---|---|---|
| «Haber» impersonal | Siempre singular | Hubo / Había / Habrá muchas personas. |
| Sustantivo colectivo | Singular | La gente protestó. El equipo ganó. |
| Colectivo + compl. plural | Singular (preferido) | Un grupo de alumnos aprobó. |
| Sujeto compuesto con «y» | Plural | Pedro y Ana llegaron tarde. |
| Sujeto compuesto con «o» exclusivo | Singular | Juan o María firmará. |
| Pasiva refleja con «se» | Concuerda con el sujeto | Se venden casas. Se buscan redactores. |
| Sujeto + «junto con» / «así como» | Concuerda con el sujeto principal | El rector, junto con los decanos, decidió. |
| «La mayoría de» + plural | Singular (preferido) o plural | La mayoría de los alumnos aprobó. |
| «Uno de los» + plural | Singular | Uno de los factores determinó el resultado. |
¿Por qué estos errores afectan especialmente a los textos académicos?
En la escritura académica, las oraciones tienden a ser largas, los sujetos van cargados de complementos especificativos y la distancia entre el sujeto y el verbo puede ser considerable. Esta complejidad sintáctica multiplica los puntos donde puede producirse un error de concordancia.
Además, muchos de estos errores son interferencias del habla espontánea: en la oralidad informal, la concordancia flexible se tolera y no interrumpe la comunicación; en la escritura formal, en cambio, cualquier discordancia se percibe como descuido y puede afectar la credibilidad del texto y de su autor.
En el contexto universitario dominicano, los comités evaluadores de tesis de la UASD, la PUCMM, la INTEC y otras instituciones tienen criterios explícitos sobre la corrección gramatical. Los errores de concordancia —especialmente el uso de «hubieron» o la falta de concordancia en la pasiva refleja— son observaciones recurrentes que pueden obligar a revisar y re-entregar el trabajo.
Estrategias prácticas para detectar errores de concordancia
- 1.Identifique el núcleo del sujeto. Elimine mentalmente todos los complementos y aposiciones. Quédese solo con el núcleo nominal y conjuge el verbo conforme a él.
- 2.Desconfíe de las palabras más cercanas al verbo. El error de proximidad es el más común. El verbo obedece al sujeto, no a su vecino más próximo.
- 3.Aplique la prueba del pronombre. Sustituya el sujeto por un pronombre personal: si el sujeto es singular, el pronombre será «él/ella»; si es plural, «ellos/ellas». Luego conjuge el verbo con ese pronombre.
- 4.Sea especialmente cuidadoso con «haber». Ante cualquier duda, recuerde: «haber» impersonal va siempre en singular. Si su corrector ortográfico no lo marca, no significa que esté bien: ningún programa detecta este error de forma fiable.
- 5.Revise con lentitud. Los errores de concordancia se camuflan bien en una lectura rápida porque el cerebro tiende a completar lo que espera leer. Leer el texto en voz alta, párrafo a párrafo, facilita la detección.
En conclusión
La concordancia entre sujeto y verbo no es un capricho gramatical: es el mecanismo que permite que las oraciones sean coherentes y precisas. Los errores más comunes —«hubieron», el colectivo con verbo plural, la pasiva refleja mal construida, el error de proximidad— tienen todos el mismo origen: el escritor pierde de vista el sujeto real y conjuga el verbo por intuición o por inercia. La solución es siempre técnica: localizar el sujeto gramatical, determinar su número y conjugar el verbo en consecuencia, sin importar lo que diga el instinto. Con práctica y revisión metódica, estos errores desaparecen del texto por completo.