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Ortografía y norma · · 13 min de lectura

Anglicismos, andalusismos y galicismos:
errores frecuentes al escribir en español

Pequeñas influencias del inglés, del habla regional y de otras lenguas pueden generar grandes errores en sus textos. Conocerlos es el primer paso para evitarlos y escribir con mayor precisión y profesionalismo.

Anglicismos, andalusismos y galicismos: errores frecuentes al escribir – Correctexto
Tres tipos de interferencia lingüística que afectan la calidad del español escrito: anglicismos, andalusismos y galicismos.

Ningún idioma vive en una burbuja. El español que hablamos y escribimos hoy es el resultado de siglos de contacto con otras lenguas, otras culturas y otras formas de ver el mundo. Ese contacto enriquece el idioma, pero también genera interferencias: palabras, construcciones o formas de decir las cosas que no corresponden a la norma del español estándar y que se cuelan en los textos, a veces sin que el escritor lo note.

Los más frecuentes tienen nombre propio: anglicismos —la influencia del inglés—, andalusismos —construcciones del habla andaluza que se filtran al registro escrito— y galicismos —la influencia del francés, lengua que durante siglos fue la referencia cultural de Europa y dejó una huella profunda en el español—. Cada uno actúa de manera distinta, pero todos tienen algo en común: pueden pasarse por alto fácilmente y afectar la credibilidad de un texto profesional o académico.

En Correctexto los detectamos a diario. Este artículo le explica en qué consiste cada tipo, cuáles son los errores más frecuentes y, sobre todo, cómo corregirlos.

Escribir bien no es solo cuestión de reglas. Es cuestión de claridad, respeto por el idioma y profesionalismo.

¿Qué son exactamente estos tres tipos de interferencia?

Antes de revisar los errores concretos, conviene tener clara la definición de cada categoría:

ANGLICISMO

Es el uso de palabras, expresiones o giros propios del inglés en un texto en español. Puede tratarse de palabras inglesas sin traducir (meeting, feedback, backup), de verbos creados a partir del inglés (chequear, deletear, resetear), o de construcciones que copian la sintaxis del inglés aunque usen palabras españolas.

ANDALUSISMO

Es el uso de palabras o construcciones propias del habla andaluza en un texto en español estándar. El habla coloquial de Andalucía tiene rasgos fonéticos, léxicos y gramaticales muy característicos que, en el registro escrito formal, representan una violación de la norma panhispánica. Muchas de estas formas también se escuchan en el Caribe y en América Latina por razones históricas.

GALICISMO

Es el uso de palabras o construcciones propias del francés —la Galia romana— en un texto en español. El francés fue durante siglos el idioma de la diplomacia, la ciencia y la alta cultura en Europa. Muchas palabras del español actual son galicismos ya plenamente integrados (hotel, menú, garaje). Pero existen galicismos de estructura —construcciones que copian el francés— que hoy se consideran incorrectos o desaconsejados.

Los anglicismos: la influencia más poderosa del español actual

El inglés es hoy la lengua franca del mundo de los negocios, la tecnología, la ciencia y la cultura digital. Es inevitable que su vocabulario se filtre en el español, y en República Dominicana —donde la influencia cultural y económica de Estados Unidos es muy marcada— ese fenómeno es especialmente intenso.

No todos los anglicismos son incorrectos. Hay anglicismos que la RAE ha admitido porque no existía un equivalente en español o porque el término inglés se impuso de forma universal: internet, fútbol, estrés, chat, selfie. Pero hay otro grupo de anglicismos que son completamente innecesarios porque el español ya tiene palabras perfectamente válidas para expresar lo mismo. Esos son los que deben evitarse en textos formales.

Los anglicismos más frecuentes en el ámbito laboral

Anglicismo (incorrecto) Alternativa en español Nota
Chequear / chequéalo Revisar / revísalo De to check. En español existe «revisar», «verificar», «comprobar».
Hacer un meeting Hacer una reunión La reunión de trabajo tiene nombre propio en español desde siempre.
Hacer un break Hacer una pausa / descanso De to take a break. También: «tomar un descanso».
Backup de los datos Copia de seguridad La RAE acepta también «respaldo» en algunos contextos informáticos.
Es un feedback muy útil Es una retroalimentación muy útil También: «comentarios», «evaluación», «respuesta» según el contexto.
El deadline es el viernes La fecha límite es el viernes También: «fecha tope», «plazo de entrega».
Hay que hacer un follow-up Hay que hacer un seguimiento «Seguimiento» es la traducción exacta y precisa.
Deletear el archivo Eliminar / borrar el archivo De to delete. Verbo creado por analogía con el inglés, totalmente innecesario.
Resetear el sistema Reiniciar el sistema De to reset. «Reiniciar» es el término técnico establecido en español.
Linkear el documento Enlazar / vincular el documento De to link. «Enlazar» es el equivalente en español estándar.

Anglicismos de estructura: los más difíciles de detectar

Hay un tipo de anglicismo más sutil que no consiste en usar una palabra inglesa, sino en construir una frase en español siguiendo la sintaxis del inglés. Estos son los más peligrosos porque pasan desapercibidos con mayor facilidad:

«Teniendo en cuenta lo anterior, el proyecto fue aprobado por el comité.» (calco del participio absoluto inglés: Taking into account...)
«El comité aprobó el proyecto, considerando lo anterior.»
«El reporte fue enviado por mí.» (uso forzado de la pasiva, calco del inglés: The report was sent by me.)
«Yo envié el reporte.» / «Envié el reporte.»
«Voy a intentar de llamarte.» (calco de I'm going to try to call you.)
«Voy a intentar llamarte.» (en español, «intentar» no admite «de» antes del infinitivo)
Caso especial

«Aplicar» para trabajo: el anglicismo que nadie detecta

En República Dominicana es muy común decir «apliqué para el trabajo» o «fui a aplicar a la empresa». Esto es un calco directo del inglés to apply for a job. En español estándar, «aplicar» significa «poner en práctica» o «destinar algo a un uso». Lo correcto es: «me postulé para el trabajo», «presenté mi candidatura», «concursé para la plaza» o simplemente «fui a dejar mi currículo».

Los andalusismos: el habla coloquial que se cuela en los textos

El andalusismo es quizás el más polémico de los tres tipos de interferencia, porque muchas personas sienten que señalarlo implica un juicio cultural sobre una forma de hablar. No es así. El español de Andalucía es una variedad legítima y rica del idioma. El problema no es hablar andaluz —que es perfectamente válido— sino trasladar al texto escrito formal características fonéticas o léxicas propias del habla coloquial, cuando la situación requiere el español estándar.

En el Caribe y en República Dominicana, muchos de estos rasgos llegaron con los colonizadores andaluces y se arraigaron en el habla popular. Por eso algunos de estos «andalusismos» nos resultan más familiares que otras formas del español peninsular estándar.

Los andalusismos más frecuentes en el texto escrito

«Pa' mí que eso no funciona.» / «¿Es pa' ti?»
«Para mí que eso no funciona.» / «¿Es para ti?» (la contracción pa' es coloquial y no pertenece al registro escrito formal)
«Vamos a hacer una cosa, tú y yo lo arreglamos» (uso de «vamos a» como muletilla sin valor de futuro real)
«Lo arreglamos tú y yo.» / «Propongo que lo arreglemos entre los dos.»
«Yo lo que hago es revisar el informe» (estructura de relativo con «lo que» usada como énfasis excesivo)
«Yo reviso el informe.» / «Mi función es revisar el informe.»

En el registro escrito formal, los andalusismos más problemáticos no son tanto léxicos como de estructura oracional: el uso del gerundio donde corresponde un indicativo, la reduplicación de pronombres («a mí me parece que...» en contextos donde no hace falta enfatizar), y el abuso de la estructura «lo que pasa es que...» como entrada de todos los argumentos.

Clave práctica

La prueba de la formalidad

Antes de escribir una frase, pregúntese: «¿Diría esto exactamente así en una presentación frente a una junta directiva o en la defensa de mi tesis?» Si la respuesta es no, probablemente sea una forma coloquial que no corresponde al texto escrito. Los andalusismos y regionalismos son perfectamente válidos en la conversación cotidiana. El problema aparece cuando se trasladan sin filtro al registro formal.

Los galicismos: la herencia del francés en el español

Francia fue durante siglos la potencia cultural dominante de Europa. En el siglo XVIII y gran parte del XIX, el francés era el idioma de la diplomacia, la ciencia, la moda y la alta sociedad. Ese predominio dejó una marca profunda en el español: hay galicismos en el vocabulario cotidiano que ya nadie identifica como tales porque llevan siglos integrados.

Palabras como hotel, menú, garaje, complot, boutique, ballet, bulevar o parqué son galicismos plenamente integrados que la RAE acepta sin restricciones. Pero hay otro grupo de galicismos —especialmente de estructura— que siguen siendo problemáticos porque implican una construcción que no corresponde a la gramática española.

Galicismos de léxico frecuentes hoy

Galicismo (desaconsejado) Alternativa en español Nota
A nivel de costos En cuanto a los costos / en lo relativo a los costos «A nivel de» como locución prepositiva es un galicismo muy extendido en textos académicos y administrativos.
En base a los datos Con base en los datos / a partir de los datos «En base a» es un calco del francés en base de. El Diccionario panhispánico de dudas lo desaconseja.
A grosso modo Grosso modo (sin la preposición «a») La locución latina grosso modo ya lleva implícito el valor de «de manera aproximada». Añadir «a» es un error por analogía con el francés.
Hacer alusión a Aludir a / mencionar / referirse a La expresión «hacer alusión» es innecesariamente perifrástica; es un calco del francés faire allusion.
Tener mucho éxito (en ciertos usos) Triunfar / destacar / sobresalir El uso de «tener éxito» como calco de avoir du succès está admitido, pero el verbo específico suele ser más preciso y elegante.

Los galicismos de estructura más habituales

«A la próxima semana entregaremos el informe.»
«La próxima semana entregaremos el informe.» (el artículo «la» reemplaza a «a la», que es calco del francés à la semaine prochaine)
«A nosotros, te lo explicamos de otra forma.»
«Nosotros te lo explicamos de otra forma.» / «Te lo explicamos de otra forma.»
«Tengo mucha nostalgia.» (como calco de avoir de la nostalgie)
«Siento mucha nostalgia.» / «Me invade la nostalgia.» (en español, la nostalgia se «siente» o «invade», no se «tiene»)
El galicismo más extendido

«En base a»: el error que nadie corrige

«En base a los resultados, concluimos que...» aparece en tesis, informes y documentos oficiales con una frecuencia asombrosa. El Diccionario panhispánico de dudas de la RAE señala explícitamente que «en base a» es incorrecto cuando se usa con el sentido de «basándose en» o «a partir de». La forma correcta es «con base en» (más formal) o directamente «a partir de», «según», «de acuerdo con» o «basándose en». Es un galicismo tan arraigado que incluso aparece en documentos de organismos internacionales, pero su frecuencia no lo convierte en correcto.

¿Por qué estos errores son tan persistentes?

Si hay algo que comparten los anglicismos, andalusismos y galicismos que hemos revisado es que nadie los comete intencionalmente. Se producen por tres razones principales:

  • 1.
    La exposición cotidiana Cuando escuchamos o leemos una expresión con suficiente frecuencia, la internalizamos como natural y correcta. El cerebro no distingue entre «correcto según la norma» y «frecuente en mi entorno». Si en la oficina todo el mundo dice «chequéalo» o «hacer un meeting», esa construcción se vuelve transparente para el hablante.
  • 2.
    La ausencia de corrección Si nadie ha señalado nunca que «en base a» es incorrecto o que «aplicar para un trabajo» es un anglicismo, el hablante no tiene ninguna razón para revisarlo. Los errores no corregidos se consolidan y se transmiten.
  • 3.
    El prestigio del idioma de origen Los anglicismos se extienden especialmente en entornos donde el inglés está asociado con el éxito profesional, la modernidad y el mundo de los negocios. Usar terminología en inglés puede percibirse como señal de sofisticación, cuando en realidad puede ser señal de inseguridad lingüística.

Cuatro claves para escribir sin interferencias

No es necesario convertirse en un purista del idioma para escribir bien. Basta con desarrollar algunos hábitos de revisión y consulta que se vuelven automáticos con la práctica:

  • Conozca la norma del español estándar El Diccionario de la RAE (dle.rae.es) y el Diccionario panhispánico de dudas (dpd.rae.es) son gratuitos y accesibles desde cualquier dispositivo. Antes de usar una palabra que no está seguro de que sea correcta, consúltelos. Toma diez segundos.
  • Revise sus textos con atención antes de entregarlos La revisión no consiste solo en buscar errores de ortografía. Implica leer el texto preguntándose si cada construcción es la más clara y la más correcta posible. La lectura en voz alta ayuda a detectar construcciones artificiales o copiadas de otro idioma.
  • Cuando dude, busque la forma más natural en español Si tiene que usar una palabra en inglés porque no encuentra el equivalente, es posible que sea un anglicismo necesario. Pero si el equivalente existe y es claro, úselo. La sencillez y la claridad son valores superiores a la originalidad terminológica.
  • Encargue la corrección a un profesional en textos de alta exigencia Las tesis, los informes ejecutivos, los libros y los documentos jurídicos no admiten estos errores. Un corrector profesional detecta los anglicismos de estructura, los galicismos, los regionalismos impropios del registro formal y todos los demás problemas que los correctores automáticos nunca detectarán.

Lo que debe recordar

Los anglicismos, andalusismos y galicismos son interferencias lingüísticas que afectan la calidad del español escrito. No todos son incorrectos —muchos ya están integrados en el idioma—, pero los innecesarios restan precisión y credibilidad a sus textos.

  • Chequear → revisar; meeting → reunión; backup → copia de seguridad; feedback → retroalimentación
  • «Aplicar para un trabajo» es un anglicismo: lo correcto es «postularse», «candidatarse» o «concursar»
  • «En base a» está desaconsejado por la RAE: use «con base en», «a partir de» o «según»
  • Las formas coloquiales (pa', lo que pasa es que...) son válidas en la conversación pero no en el texto formal
  • El Diccionario panhispánico de dudas (dpd.rae.es) resuelve la mayoría de estas dudas de forma gratuita

Preguntas frecuentes sobre anglicismos y extranjerismos

¿Qué es un anglicismo?

Un anglicismo es el uso de palabras, expresiones o giros propios del inglés en un texto en español. Puede ser una palabra inglesa sin traducir (meeting, feedback), un verbo creado por analogía (chequear, deletear) o una construcción sintáctica que copia la estructura del inglés aunque use palabras españolas.

¿Cuál es la diferencia entre anglicismo y extranjerismo?

El extranjerismo es el término general para cualquier palabra tomada de otro idioma. El anglicismo es el tipo específico que proviene del inglés. En la actualidad, la mayoría de los extranjerismos que entran en el español son anglicismos, debido al predominio global del inglés en tecnología, negocios y cultura digital.

¿Son siempre incorrectos los anglicismos?

No. La RAE distingue entre extranjerismos necesarios —que no tienen equivalente en español— y extranjerismos superfluos, que sí tienen una alternativa válida. Internet, fútbol y estrés son anglicismos admitidos. Usar chequear en lugar de «revisar» o backup en lugar de «copia de seguridad», cuando existen alternativas perfectas, se considera innecesario en textos formales.

¿Qué es un galicismo?

Un galicismo es el uso de palabras o construcciones propias del francés en el español. El francés influyó enormemente en el vocabulario español durante los siglos XVIII y XIX. Hay galicismos ya integrados y aceptados (hotel, menú, garaje) y galicismos de estructura que hoy se consideran incorrectos, como «en base a» o «a la próxima semana».

¿Cómo evitar los anglicismos en textos formales?

Las claves son: consultar el Diccionario de la RAE y el Diccionario panhispánico de dudas antes de usar términos dudosos, desarrollar el hábito de buscar el equivalente español antes de recurrir a una palabra inglesa, revisar los textos antes de entregarlos y, en documentos de alta exigencia, encargue la revisión a un corrector profesional.